jueves, 23 de febrero de 2012

Feeling hard this beat

To the beat of my
To the beat of my
To the beat of my heart...


Quiero seguir ese latir
Late fuerte aquí dentro de mi
Pero hay algo que no lo deja salir

lunes, 13 de febrero de 2012

No quiero despertar mañana y ver que otro año más tu ya no estás

No quiero despertar mañana y ver que otro año más tu ya no estás
El día 14 de Febrero se supone que es un día feliz, un día lleno de amor, sonrisas y lágrimas, pero lágrimas de alegría, pasión, amor...
Yo tengo otra visión de este día, una visión triste y amarga...
No soy capaz de pensar en este día de otro modo, se fue una de las personas que más me han influenciado.
Esteban Valdivieso García
Yo voy soñando caminos de la tarde
las colinas doradas, los verdes pinos
y las encinas....
¿Adónde el camino irá?
¿Adónde el camino irá?



me horroriza.
Se me hace un nudo en la garganta.
He llorado mucho, muchísimo. He llorado hasta pensar que ya era ridículo, que no tenía sentido, total, él no es, era, un familiar, simplemente fue mi profesor.
La influencia que esteban ha tenido siempre en mi, bueno, siempre, desde que en primero de la ESO entré en el aula de música del IES Padre Suárez y al pasar lista y decir mis apellidos dijo: ¿Tu eres la hija de Mª Carmen García?
¿Qué podía decir yo? Carmen es mi madre, si, ¿es que la conoce?
A partir de ahí las clases de música eran la alegría de la semana, las canciones que él cantaba con su guitarra, sentado en la mesa, su sonrisa, su ángel...
Por que él tenía ángel.
Por él la música es para mí lo que es.
Por la música que él me enseñó.
Por los valores que me inculcó

Por todo eso que parece mentira que un profesor te haya dado...
Me hundí el día de su entierro... ¿ Qué hacía una niña de 13 años en un funeral de un maestro?
Creo que fue domingo, hacía frío. El cementerio estaba lleno de caras conocidas: profesores, amigos, familia  suya... y yo. Ver las caras de todas esas personas que en el instituto me imponían tanto siendo tan humanas me afectó más, y ver como le homenajeaban allí en la capilla, con la guitarra... 
(Escribir esto me está costando bastante, y más estando en el salón, he de guardar las formas delante de mi padre)
Y luego como todos seguíamos aquel coche negro por las miles de esculturas de ángeles, cruces, simples montañitas de arena... hasta llegar a donde reposaría él.

Subieron el féretro hasta la 4ª o 5ª fila, no consigo recordarlo bien, recuerdo que no lloré en aquel momento. 
Pero el mismo día de su muerte, bueno, el día de después, cuando me enteré, fue como si me hubiese muerto yo.
Es algo que siempre pongo cuando escribo sobre él, pero no soy capaz de hablar de mi recuerdo de Esteban sin hablar de ese momento.
Feliz iba a la cafetería, a comprar algo de picar, y susana lloraba.
Inocente pregunté el por qué, y sus palabras no pudieron ser más claras. "Esteban ha muerto" 
Me di la vuelta y no supe dar un paso, una lágrima cayó por mi mejilla, di un paso inútil, y comencé a andar sin ver muy bien por dónde iba.
Al salir de la cafetería me encontré con un amigo y al preguntarme que pasaba lo abracé, sin más, no era capaz de repetir esas palabras. Entré en clase y mis compañeros me miraron, dije esas palabras, tres palabras que me marcaron.
Me pasé las 6 horas de clase sumergida en un horrible llanto...


 Esteban Valdivieso García.
1951-14.02.2008


martes, 7 de febrero de 2012

Back to rutins

Y de repente algo cambia que te hace sonreír.
Y te das cuenta de que todo lo pasado atrás ahora cobra sentido
Brilla.
Brilla siempre

Me tendré que marchar D.M

Y coger esas maletas
Y salir por esa puerta
Y al mirar atrás sonreír pensando que todo va a mejorar
Y que ese sueño se va a cumplir
Y volver a sonreír
Me tendré que ir