Llega un momento en el que empiezas a conseguir aquello que jamás te creías capaz de alcanzar.
Te llena, te hace fuerte. Te eleva
Piénsalo.
¿Qué hace que tú hayas llegado a ese punto? Subes la montaña, cansada, derrotada, con heridas en las manos de tal arduo trabajo
Y,¿qué pasa cuándo llegas arriba?
Miras hacia abajo y piensas: qué bien se está aquí arriba, no quiero bajar nunca...
Pero la vida no es eso, los sueños no funcionan así. Cuando subes la montaña nunca sabes qué habrá al otro lado, lo mejor es cerrar los ojos y dejarse caer.
Quizás, o quizás no, al bajar te encuentres una nueva montaña que subir ;)
;)
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