domingo, 4 de septiembre de 2011
un pequeño recuerdo, 4 de octubre de 1994
DIARIO DE
luna
Mi hija nació el 9 de mayo de 1994
Hoy es día 4 de octubre del mismo año
Sus diarios se le entregarán el 9-5-2008, en su decimocuarto cumpleaños.
Fernando piensa que esto es una tontería, pero para mi es importante.
Hace tiempo que voy viendo que Luna crece demasiado de prisa y que todo se olvida, no lo importante pero sí los detalles y las fechas.
Por eso voy a escribir sobre mi hija. Pienso guardar en mi memoria, y en la suya sus primeros pasos, sus primeras palabras...
Cuando nació era como una muñeca que lloraba, hacía caca, pipí y comía continuamente.
Y yo jugaba a ser mamá. Pero ahora ya no es un juego, ahora lo siento;
soy su madre, y cada día que pasa siento más por esa personita que está atada a mi por hilos invisibles. Estoy atada a ella, y lo más curioso, es que no lo cambiaría por nada.
Poco a poco, y sin darme cuenta ha ido creciendo y haciendo cosas nuevas.
Sus sonrisas hacen que se iluminen las vidas de su padre y mía. Sus carcajadas nos contagian inmediatamente, sus gritos nos enternecen y su enfermedad nos duele más que a ella misma...
Luna tiene un carácter dulce, tranquilo y definido.
Tan pequeña ya sabe lo que quiere y cuándo lo quiere. Ella quiere caricias y mimos en un momento y luego, cuando está cansada y quiere dormir ni siquiera llora; se queja un poco y nada más al ponerla boca abajo en su cuna, cierra los ojos y entra en un profundo sueño.
Despierta siempre con una sonrisa, excepto cuando se encuentra con un extraño, que su cara parece un poema.
Disfruta al estar sola, ya sea en su cuna o en el suelo. Todo le interesa y todo le impresiona, cualquier objeto, cualquier cambio en la luz o cualquier cosa que se mueva.
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